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sábado, 23 de diciembre de 2017

FELICES FIESTAS.




Cierto que, después de haber visto un oso, pasear con la atmósfera vaporosa que crean los bancos de niebla entre viejos robles en las montañas del Alto Sil (León) hacen mella en el corazón más duro. Cierto que uno debe tener el corazón bastante mellado ya, pero os aseguro que delante de esta fuente pude sentir a la jana que allí vivía.

Poder juntar otro puñado de estos momentos y seguir bien arropado por mi familia es lo que le pediré a 2018.


FELICES FIESTAS

viernes, 10 de marzo de 2017

Viejas glorias.



Hace unos días, gracias a mi amigo Roberto, pude recuperar mi vieja Peterson, mi primera guía de pájaros. Tardé poco en colocarla con sus viejas compañeras y pude así recomponer la que fue mi primera biblioteca, la biblioteca de un chaval de 12 años.

Cierto que “Monfragüe, sierra brava” es un par de años posterior, pero su presentación en Plasencia, en la sala de Caja Plasencia de la calle del Verdugo, con Jesús Garzón, José Luis Rodríguez y los dibujos originales de Luis Cuaresma, es uno de mis recuerdos imborrables de aquellos años. Me acompañó mi padre y estaba muy nervioso, porque Garzón me imponía mucho respeto. Creo que evitaron que me comportara como un auténtico fan, tanto mi timidez, como el hecho de ya en 1981, cuando él vivía en los Saltos de Torrejón y viajaba en su Jeep Comando rojo forrado de pegatinas, me dedicó su libro “De la sierra al Llano”, obra aún no superada.

La enciclopedia “Fauna”, que me leí completa dos veces durante una convalecencia en 3º de EGB y me convirtió en un repelente; la “Guía del Naturalista de Gerald Durrell”, que me metió el veneno de los cuadernos de campo, las mochilas y el gusto por bichejos y plantas. Por supuesto, los “Cuadernos de Campo del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente”, en gran parte de mi primo, que yo le guardo con amor (al igual que él lo hace con una guía Omega de razas de palomas de un servidor). La Chinery de insectos con las marcas de dientes de mi perro Curro cuando era un cachorro (murió a los 14 años, hace ya 15 años…), la Harrison de huevos y la sorprendente guía de “Aves marinas del mundo” de Heinzel, muy apropiada para un crio de Cáceres.

He incluido la primera edición en español de la Peterson de 1957, aunque la compré por Internet a una librería de viejo de Chile hace unos 10 años. Lógicamente, la pobre nunca fue usada en Chile y su deterioro se debe a que cruzó 4 veces el Atlántico en una extraña competición por ver que correos era el más ineficaz, el chileno o el español. Lo cierto es que el librero la recibió de vuelta húmeda y, tal cual, la envolvió en plástico y la reenvió. Los hongos hicieron el resto. Hoy, gracias a encuadernaciones Roma está en un estado muy aceptable, aunque con una cubierta nueva, amarilla como la original.




Finalmente la óptica, mis Super Zenith 10x50 y el catalejo soviético TYPNCT-3 de 20x50. Un profesor de inglés canadiense que tuve hace unos años se sorprendió al descubrir que en España, en los 70 y 80, se utilizara material óptico de la pérfida CCCP. Se ve que en Canadá nunca pudieron experimentar la extraordinaria sensación de clavar un clavo en la pared con un instrumento de precisión.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Brumas hurdanas



He escuchado muchas veces aquello de “si te subes a lo alto de la Sierra de Gata, al Jálama o al Carbonero, los días con frente atlántico puedes oler el mar”. Bien, mis cualidades olfativas deben haber quedado mermadas de oler tanto queso, porque yo no lo he conseguido nunca en ninguno de los dos. A veces sospecho que hay mucho poeta suelto.


Lo que si os puedo asegurar es que los días brumosos de otoño-invierno, cuando desde el Puerto de Honduras miro hacia Las Hurdes, veo el mar.

lunes, 16 de mayo de 2016

Jardín de casa encantado. Águeda, 5 años.



El jardincillo de casa dibujado por mi hija en unos quince minutos. Curiosamente ha eliminado todos los elementos estructurales del jardín (o eso pensaba yo), árboles de hoja caduca, arbustos perennes, hiedra, etc. Ha compuesto su versión del jardín que, dándole vueltas, resulta ser el auténtico alma del mismo: El banco de madera, la mesa de forja, las celosías de bambú, la rocalla de caliza anaranjada con la Aubrieta de flores moradas(la única planta en flor en ese momento), el Arce japonés con las hojas nuevas de color rojo coral, la Campanula que crece junto al arce y los cantos rodados blancos del suelo.

lunes, 25 de enero de 2016

De la tradicional, y siempre infructuosa, excursión Treparriscos en La Villuerca.

La del medio de Los Chichos.

Se ha convertido ya en una tradición desde que hace unos 15 años me hablaron de avistamientos de Treparriscos en la cima del pico La Villuerca (1.595 m). No hay invierno desde entonces que no reserve un día para probar suerte.

Debo reconocer que no lo hago del todo convencido, con un abierto espíritu deportivo diría, las varias jornadas con tortícolis por Picos de Europa y los Pirineos hasta que di con el pájaro en cuestión no se olvidan fácilmente y aquí, en Extremadura, es un invernante muy escaso que puede aparecer casi en cualquier sitio, pero es como la ilusión de la Lotería de Navidad. Sin embargo, este año no lo tenía nada claro, las temperaturas tan suaves del invierno no me animaban mucho, la tradición peligraba…y entonces, veo en Facebook una cita de Treparriscos de esta semana en la zona.

La jornada comenzó fuerte ya antes de salir de Cáceres, fuimos a desayunar churros y mi mujer, que desconoce la palabra miedo, pidió como si no hubiera mañana. Tuvimos que sacar la bandera blanca y es que estoy convencido que los churros deben ser un alimento mortal para cualquier ser humano que no tenga miles de años de ancestros en la Península Ibérica, suficientes para que le hayan conferido resistencia a su sistema digestivo.

En La Villuerca, tras el saludo de rigor a los acentores alpinos, lógicamente no vimos ni rastro del Treparriscos, pero eso apenas si me importó pues ya andaba yo bastante preocupado echándole el ojo a las lagartijas que correteaban sobre las rocas (otros años han sido las plantas de las fisuras, o los cambrones, o lo que sea). Aunque estaban muy activas y corrían como demonios me parecieron Podarcis guadarramae subsp. guadarramae, que deben mantener allí arriba una isla rodeada de un mar de Podarcis virescens. Resulta chocante, pero debería haber nieve en esa zona y no lagartijas correteando.

Podarcis guadarramae subsp guadarramae. La Villuerca. 1.595 m.



El fracaso es una buena excusa para un paseo por La Puebla de Guadalupe, que nos hizo olvidar rápidamente al dichoso pajarito.

martes, 29 de diciembre de 2015

¡Feliz Año 2016!



Recorte de una vieja diapositiva de mi padre. Han pasado un montón de años y se han quedado muchos pelos en la gatera (otros muchos simplemente se han caído). Con todo, todavía soy capaz de mantenerle la mirada a ese inquisitivo chaval de 6 ó 7 años. Creo que de momento puede estar tranquilo. Seguir así, al menos otro año más, es lo que le pediré al 2016.


Os invito a que hagáis este ejercicio, con calma.


¡Feliz Año 2016!

domingo, 20 de septiembre de 2015

RUGBY: FLORES DE CEREZO VENENOSAS.

Logo de la selección japonesa de rugby

Sé que son las flores más raras de las que hemos hablado en el blog, pero me hicieron pasar una tarde genial, comparable a la de Gasol contra Francia.

Que te conozcan como Cherry Blossoms (flores de cerezo) en un deporte como el rugby no es una buena presentación, a qué engañarnos. Si, además, nunca has ganado un partido de un mundial no debes esperar ser muy respetado. Si resulta que enfrente se encuentran los temibles Springboks sudafricanos, dos veces campeones del mundo y considerados como duros entre los duros, la cosa no presagiaba nada bueno. No importa que el año para los sudafricanos haya sido nefasto.

Imagen de la prensa inglesa con dos seguidores sudafricanos antes del partido. 

Contra lo que pudiera parecer, no voy a contar una historia de David contra Goliat. No era eso en lo que pensaban los japoneses. Su idea era clara, jugar a Sudáfrica con sus propias armas, ser más duros que ellos si hacía falta. Un suicido, o no…


Los Springboks, un equipo curtidísimo con varios campeones del mundo sobre el terreno, no entendían nada. No sólo no tenían atemorizados a los japoneses, si no que les estaban dominando en todas y cada una de las fases del juego en las que ellos son los maestros. A cada arreón suyo respondían los japoneses, para llegar así a un final muy cerrado. Con tiempo para una última jugada (32-29), Japón tenía un cómodo golpe de castigo para poner el empate en el marcador. Todo el mundo consideraría eso una gesta. Pero, para asombro de todos, decidieron arriesgar e intentar ganar el encuentro, muerte o gloria. Se comieron a la delantera sudafricana y consiguieron el ensayo (32-34). No hubo transformación y el partido acabó así. Gracias Japón.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

FELIZ AÑO 2015


En tiempos revueltos lo mejor es arrimarse a algo verdaderamente sólido, como esta vieja encina hurdana. Cuando se las respeta, las encinas se muestran como lo que son: los más duros de los robles. Que todos tengáis vuestra encina este año.


FELIZ AÑO 2015

miércoles, 12 de marzo de 2014

El conejito del ICONA.





Esta mañana me he cruzado con este viejo cartel y no he podido evitar parar para hacerle una foto. He pasado muchas veces delante de él, pero hoy lo he visto tan deteriorado que sin darme cuenta he debido pensar “ahora o nunca”.

Luego, mientras conducía, he ido pensando en cómo aquella organización casi paramilitar que fue el ICONA no tenía reparos en hacer carteles con un conejito como mascota. El padre de un amigo del colegio era Guarda del ICONA, debía ser alguien importante porque en aquellos años tenía un Land Rover, pero sobretodo tenía una colección de guías de campo editadas por el propio Instituto que eran un auténtico tesoro para mí. Como lo fueron aquellos carteles de rapaces, aves insectívoras y otras especies amenazadas (dibujos de Cerra, creo, hoy claramente superados) y las cajas nido, por supuesto.

Aquella gente, con su casi absoluto desprecio por todo lo que no fueran pinos o caza era, sin embargo, capaz de intentar fomentar el amor (o, cuanto menos, simpatía) por la Naturaleza y no eran aquellos tiempos para brindis al sol.

Hoy los bosques y montes están plagados de carteles, ya no hay conejitos, hay banderas, logotipos, cantidades de dinero, etc. Que se vea cuánto nos importa la Naturaleza. También hay señales y multitud de carteles, cada uno con un diseño diferente y que muchas veces se solapan. Se editan infinidad de libros sobre el paraíso. Hay que INTERPRETAR la Naturaleza y sus templos son los Centros de Interpretación.

Aquellos señores ingenieros del ICONA, encantados de haberse conocido, podrían estar acomplejados con otras ramas de la Ingeniería, pero desde luego su trabajo lo tenían en una alta consideración, conejito incluido. No creo que pase lo mismo con mucha gente que trabaja hoy día en cuestiones de conservación de la Naturaleza, en todos sus ámbitos.

Qué pasó con la conservación como un fin, ahora parece que la Naturaleza debe ser conservada como fuente inmediata de recursos económicos, para así explotarla al máximo. Los pájaros son importantes porque podemos pescar a guiris forrados de dinero, los paisajes son importantes para que esos urbanitas bien remunerados ocupen todas nuestras casas rurales y hoteles. Todo esto está muy bien, estoy de acuerdo, pero sin respeto, conocimiento y amor hacía esa Naturaleza, todo acaba pareciendo falso y forzado, vaya, que se nos ve el plumero.

jueves, 16 de enero de 2014

Vamos al grano. Pajareando en las Vegas Altas (Cáceres/Badajoz).




La Grulla es la auténtica estrella de esta zona.

Vaya de entrada que no soy un twitcher, esa rama casi atlética de los pajareros que cada día se hace más popular. Me falta disciplina y me disperso demasiado en el campo. Pero una o dos veces al año uno decide liarse la manta a la cabeza y darse un banquete ornitológico.




Bando de Correlimos común.

Viviendo en Extremadura lo obvio sería visitar Monfragüe y alrededores, Llanos de Cáceres o La Serena resultarían igualmente interesantes e incluso la sierra de Gredos podría ser tentadora. Pero no va por ahí la cosa.

Con el paladar de gourmet que se adquiere con los años, uno ya va teniendo sus querencias claras. Si de ver pájaros se trata vamos al grano, nunca mejor dicho. Hay que olvidarse de paisajes grandiosos y de Naturaleza inalterada. Por desgracia, los pájaros son tan prosaicos como las personas y están allí donde hay comida, no importa mucho si es fast food.


Labores de fangueo o sirviendo la mesa.

Puede que no guste un terreno llano repleto de infraestructuras para el riego, con sus canales, caminos de servicio, líneas eléctricas, pueblos de colonización, silos, etc. Seguramente tampoco guste tener que ir a ese lugar en invierno, cuando uno puede llegar a descubrir que en la tórrida Extremadura el frío se te puede meter hasta los huesos, para convertirte en un triste ser tembloroso y moqueante.


Aguiluchos laguneros y pálidos entrando a un dormidero.

La combinación de rastrojeras de maíz, arrozales fangueados y embalses de riego rodeados por dehesas de encinas, es la responsable de que esta zona sea un buen destino para miles y miles de aves migratorias. Si unos vienen buscando sol y playa, otros vienen buscando fango y arroz.


Bando de grullas y gansos en un rastrojo de arroz.

Hace unos días dediqué una jornada completa a los pájaros en una zona entre Miajadas (Cáceres) y Navalvillar de Pela (Badajoz) y pude observar 77 especies de aves, que podrían haber sido fácilmente más si hubiera sido ese mi objetivo. Pero lo que busco no es sumar el mayor número de especies, ni siquiera esa rareza que cada año se cuela en la zona, busco el espectáculo natural, la saturación. Disfrutar con bandos de cientos o miles de grullas y gansos, balsas de patos de cuatro dígitos, dormideros con más de 100 aguiluchos o con miles de estorninos negros. Bandos de gorriones morunos que se mueven velozmente y con la perfecta coordinación de un banco de sardinas y zumban al pasarnos por encima. Cientos de gaviotas, cigüeñas blancas, garcetas y garcillas bueyeras siguiendo a los tractores en sus labores. Tablas de arroz repletas de limícolas mostrando los diferentes modos de usar sus distintas combinaciones de patas y picos. En definitiva, verlo todo lleno a rebosar de aves.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Aparece en Cáceres la Grulla errante.


La Grulla en su nuevo dormidero.
Localizada esta mañana en Cáceres la Grulla que desapareció ayer por la tarde de Moheda Alta (Navalvillar de Pela, Badajoz) tras el Festival de las Grullas.
 

lunes, 6 de mayo de 2013

TRUJILLO (CÁCERES, SPAIN): AVES Y QUESO.

Mientras nosotros nos dedicamos al queso esta colonia de primillas se dedica al Alacrán cebollero.

Que el hombre haya llegado a la Luna, no es más que una circunstancia sobrevenida del pique entre dos matones de barrio. El Quijote lo escribió el hombre que olvidó escribir su mejor obra: su autobiografía. Las fotos más impresionantes de la historia las hizo un grandísimo fotógrafo en la playa de Omaha en junio de 1944, todas estaban terriblemente desenfocadas por el miedo. Si Wallace no hubiera mandado una carta a Darwin, este posiblemente nunca hubiera terminado el Origen de la Especies. La Flauta Mágica la compuso un extraterrestre. La lista podría seguir y hacerse muy extensa, pero yo tengo muy claro que el mayor logro de la Humanidad es la de aquel tipo que hace unos miles de años se atrevió a comerse la leche que se le había estropeado, le gustó y desde entonces se dedicó a estropear leche. Hoy en Francia, España, Suiza e Italia los seguidores de aquel valiente siguen manteniendo y renovando diariamente la noble tradición de la elaboración del buen queso. Resulta increíble que con tan reducido número de ingredientes puedan existir miles de variedades tan diferentes.
 
 
Todas la cebas que he visto este año son de Alacrán cebollero.
 
Pajarear sin necesidad y comer queso sin parar son dos actividades que han caracterizado mi vida, por eso una Feria del Queso dentro de una ZEPA, al lado de mi casa y en mayo, es algo que para mí se acerca bastante a un regalo de los dioses.

Hembra reclamando al macho su Alacrán cebollero.

Imaginad una plaza del siglo XV rodeada por una ciudad de esa época, tan bien conservada que a veces parece un decorado y, sobre todo ello, una antigua fortaleza musulmana. Imaginad que cada torre tiene varios nidos de Cigüeña blanca, que cada mechinal se lo disputan cernícalos primillas, lechuzas, estorninos negros o grajillas, que podemos ver dos especies de vencejos, dos de aviones y dos de golondrinas. Imaginad que en invierno incluso podríamos ver Treparriscos. Ahora imaginad esa misma plaza llena de puestos con cientos de variedades de quesos de toda España y de otros países como Francia o Portugal. No puede haber nada que estimule más nuestro cerebro que degustar un Gamonedo mientras con el rabillo del ojo averiguamos si esos vencejos que acaban de pasar por encima de nuestra cabeza son pálidos o comunes.

Y si no te gusta el queso también puedes ir a Trujillo esos días, que ya bastante desgracia tienes. Lo mejor es que ni entres a la Plaza, dirígete directamente a la Plaza de Toros y disfruta de uno de los mejores espectáculos ornitológicos que podemos ver por estas fechas en Extremadura: una colonia de unas 50 parejas de Cernícalo primilla que podremos observar a placer. Se me ocurren pocos sitios mejores para disfrutar de esta preciosa rapaz.

martes, 26 de febrero de 2013

Un invierno de pájaros.

 A falta de teleobjetivo os dejo un dibujo a acuarela basado en una foto sacada de la web,
creo que de Samuel Langlois. Mi primer dibujo en dos años, así estaba de emocionado.


Por mucho que tengamos temporales el invierno se acaba, los gansos y las grullas ya nos abandonan y, un año más, se acerca la FIO. Hay que reconocer que ha sido un buen invierno para pájaros, de hecho hacía mucho tiempo que no me divertía tanto. El pajareo era una actividad que había ido dejando arrinconada por árboles, yerbajos, bichos, murciélagos y  afines. Pero este invierno se me ha reactivado otra vez el  gusanillo,  no sé si tendrá algo que ver la película “El gran año” (vale, no es la trilogía de Apu, pero pasé un buen rato con ella) o tal vez la cantidad de especies raras que han visitado Extremadura. Tres eran las especies que me había apuntado como objetivo: Aguilucho papialbo, Ánsar piquicorto y Ampelis europeo, aunque esta última estaba en Béjar (Salamanca), que no deja de estar a tiro de piedra de Extremadura.


El Aguilucho papialbo se consiguió al segundo intento, gracias a la ayuda de un experto que corrigió mi incorrecta ubicación inicial. El Ánsar piquicorto me supuso un día de viento terrible en Valdecañas, revisando uno por uno todos y cada uno de los centenares de ánsares comunes del embalse. Aunque había un par de ánsares caretos entre ellos no  tuve suerte con el piquicorto. Pero sin dudas el gran día fue el de Béjar con los ampelis, seguro que uno de los pájaros favoritos de cualquier pajarero. Al principio era bastante reacio al asunto, localizar en solitario dos pájaros no más grandes que un tordo, que sabe dios que gustos tendrán, me parecía algo arriesgado, pero eran unos ampelis. Las constantes referencias a los mismos conforme pasaban los días me animaron, parecía que los pájaros se habían establecido en la zona a pasar el invierno. Lo planteé como una visita relámpago del tipo “death or glory”: prismáticos, telescopio y dos manzanas. Llegué al lugar en cuestión y me sorprendió tanto el sitio y la ausencia de otros pajareros que me mosqueé y tras dar una vuelta por la zona volví a Béjar y estuve buscando por otros lugares. Iba despacio en el coche, mirando a todo el mundo para intentar descubrir al pajarero en su labor, pero no hubo suerte. Un poco desanimado decidí volver al punto de inicio, ahora había un coche mal aparcado en la entrada de una finca cercana y otro coche cruzado en la puerta del chalet. Mientras daba la vuelta a mi coche para aparcar observé la pegatina de la SEO en el segundo vehículo, ahora seguro que estaba en el sitio. En la entrada de la finca había dos personas con telescopios. Pregunté si había suerte y me contestaron que mirara por el telescopio, que los tenían enfocados. Fue una visión espectacular, la luz de la mañana hacía resaltar todos y cada uno de los matices del color de esta belleza boreal. Resultó además que una de las dos personas era Antonio Díaz, el descubridor de los ampelis, que nos contó con pelos y señales las costumbres de aquella pareja. Tras un rato de observación a placer los pájaros volaron y como era probable que tardaran en volver yo decidí marcharme para Cáceres tras despedirme del gran Antonio.

 Cuando estaba llegando a Plasencia recordé que había unas citas de Porrón bastardo en el Charco Salado y como iba bien de tiempo decidí darme el homenaje. Llegué a la charca  y fue montar el telescopio y encontrarme la cabeza de la hembra de Porrón bastardo. De regreso, ya más calmado me detuve a ver un Elanio azul posado en un poste. El jodío estaba sobre una colonia de Topillo de Cabrera, que debe recibir frecuentemente las atenciones de esta rapaz, pues no es la primera vez que lo veo allí. Definitivamente el día estaba echado, así que decidí regresar a Cáceres cruzando Monfragüe.


Me paré en la Portilla del Tiétar, hacía frío pero no había nadie, no pasaban coches, me recordó mis tiempos mozos, cuando fuera de Villarreal, podías pasar un día en Monfragüe en plena primavera sin encontrarte más que a cuatro o cinco pajareros, casi siempre extranjeros. En lo alto de la Portilla estaba la Imperial posada que, muy profesionalmente, se echó a volar, dio dos pasadas por delante del mirador y se colocó de nuevo en su posadero. Al rato despegó de nuevo y desapareció “guarreando” en la umbría donde tiene su nido. Tras echar un vistazo a los leonados decidí esperar un poco para ver a los  búhos reales, o al menos oírlos. Una vez que los buitres dejaron de revolotear sobre la Portilla se empezaron a escuchar las voces de los búhos, primero el macho, que estaba en la ladera que hay tras el mirador y después la hembra desde el roquedo. Esta vez no hubo suerte y no se dejaron ver.

De vuelta a casa me puse a pensar en lo que ha cambiado esto del pajareo en unos años (tampoco soy tan viejo, coño). Ahora hay muchas más personas aficionadas, mejor formadas e infinitamente mejor equipadas, la información aportada por los aficionados inunda las redes sociales y realmente existe un turismo cultural ornitológico. Sólo espero que sean prudentes quienes intentan aprovechar este recurso, que la calidad del servicio y el respeto por las aves sean siempre la premisa y que se tenga presente que más no es siempre mejor.

lunes, 7 de enero de 2013

Día de Reyes: avutardas, gangas, buitres y Tyrannosaurus rex.


Tyrannosaurus rex hace justicia con Peppa Pig.


Un magnífico día de Reyes, soleado y en casa con la familia. Este año parece que si me apuntaré al reto del Big Year (tenéis un enlace en la columna derecha del blog) en las categorías B (zona habitual de campeo) y C (en y desde casa).

Nada más levantarme me asomé por la ventana a ver si había algún visitante en el patio y descubrí a uno de los miembros de la pareja de Curruca cabecinegra que últimamente frecuentan el jardín. Anoto la especie para el reto.

Curruca cabecinegra sobre el Ginkgo.


Era el momento de abrir los regalos con nuestra hija y de jugar con ella. Momento que aproveché para tomarme cumplida venganza de la repelente Peppa Pig. Con un día tan bueno decidimos salir al campo y dar un paseo por los Llanos, que en esta fecha están preciosos.

He elegido una parte de los Llanos de Cáceres que están cerca de la ciudad de Cáceres para incluirla en mi área de campeo habitual de cara al reto Big Year 2013. Antes de nada nos acercamos a ver Ganga ibérica, que no faltaron a la cita con una pareja muy cerca de nosotros que pudimos observar a placer con una luz perfecta. Algo más alejadas el resto del bando, para un total de 35 aves. No vimos los sisones que frecuentan la zona en esta época, pero sí un par de Ortegas en vuelo. También vimos un macho de Aguilucho pálido volando.
 
Probablemente una de las peores fotos de Ganga ibérca de la historia.


Dejamos el coche cuando vimos las primeras avutardas (+40 machos) y continuamos andando por el camino. Otro macho de Aguilucho pálido. Durante el paseo vimos un puñado de especies y escuchamos un Alcaraván que no conseguimos ver. Hicimos una parada para observar unos buitres negros y leonados en tierra. La mayoría eran unos jovenzuelos y no recelaban, por lo que pudimos acercarnos bastante. Tras unos escarceos con los charcos de barro (cortesía de Peppa Pig) y con las margaritas, paramos a observar un gran bando de chorlitos dorados y avefrías en un pastizal, en ese punto ya se oían los trompeteos de las grullas, que nos indicaban la cercanía de la dehesa y el final del paseo. En el coche, ya de vuelta a casa, vimos otras 12 avutardas macho.

Una de las pandillas de buitres.

De vuelta en casa, Peppa Pig había sellado una alianza con los dinosaurios y ahora sería yo el que tendría que sufrir el castigo…

lunes, 31 de diciembre de 2012

¡A POR EL 2013!

Globularia repens. El Bujaruelo (Huesca).


No sé qué deparará el año 2013, pero con seguridad no voy a aprender alemán, ni me apuntaré a un gimnasio para esculpir, aún más, mi apolíneo cuerpazo, ni amenazaré con tocar el oboe, ni construiré esa maqueta del Titanic en madera de balsa a escala 1:1. Un año más no conseguiré terminar el Ulises de Joyce y, desgraciadamente, seguiré sin conocer a ese tío perdido que me invitará a viajar a Nueva Zelanda.

Para aquellos que como yo todavía busquen un reto que platearse de cara al nuevo año, me he permitido sacar un párrafo de Thoreau, el archiconocido autor de “Walden or life in the woods” (unos de los 10 libros que me llevaría a una isla desierta, junto con un teléfono satelital de cobertura global). Pertenece a su libro “Letters to a Spiritual Seeker” que me he leído este año:

Me digo a mi mismo: dedícate un poco más a la labor que dices dominar. Usted no está satisfecho o insatisfecho consigo mismo sin razón aparente. ¿No posee una cualidad del intelecto de inestimable valor? Si existe algún experimento que le gustaría llevar a cabo, adelante. No deje espacio para las dudas que no le sean satisfactorias. Recuerde que no tiene por qué comer si no está hambriento. No lea los periódicos. Aproveche cada oportunidad de estar melancólico. Y en cuanto a salud, considérese sano. No se empeñe en encontrar las cosas tal y como usted cree que son. Haga lo que nadie puede hacer por usted. No haga nada más”.
 

¡FELIZ AÑO 2013!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El Castillo de Peñafiel. Parque Natural Tajo Internacional. Zarza la Mayor, Cáceres.

El Castillo de Peñafiel visto desde Salvaterra do Extremo (Portugal).


Aunque no es este el tema de este blog, la realidad nos muestra que el Parque Natural Tajo Internacional y su entorno inmediato reúnen, cuanto menos, tantos valores históricos como medioambientales: el mejor puente romano del mundo (¿el mejor puente a secas?), un magnífico conjunto megalítico con dólmenes y menhires, abrigos con pinturas rupestres, castros prerromanos, juderías, conventuales, castillos medievales, etc.

Dejando de lado el puente de Alcántara (no muchos límites de un espacio natural son tan impresionantes) yo me quedo con el Castillo de Peñafiel, pocas cosas hay tan atractivas como unas ruinas medievales perfectamente integradas en un entorno natural privilegiado y si además existe una leyenda asociada a esas ruinas pues mejor. En este caso tenemos la leyenda de Racha Rachel (la peña de Raquel), con una hechicera mala-Miriam la egipcia-, un apuesto caballero cristiano-Leafar- y una bella princesa mora de nombre Rachel. El resto seguro que os lo podéis imaginar.

Parece ser que en el siglo IX los bereberes, tras meter en cintura a los moros, instalaron una torre de vigilancia donde ahora está el castillo. Poca cosa, no fue hasta la conquista de estas tierras por Alfonso IX de León en 1212 cuando este enclave adquirió importancia. La razón es sencilla, al otro lado del río Eljas está Portugal y sus caballeros templarios (aquellos que juraban no derramar sangre cristiana) no hacían otra cosa que disputar las fronteras con el reino leonés. Así que esta frontera se fue llenando de fortalezas, no para defenderse de los moros, sino para defenderse de los otros cristianos (algo parecido ocurría en la otra frontera extremeña entre León y Castilla). La obra actual procede del siglo XIII y en el siglo XVI sufrió una nueva reforma. Tras la guerra de independencia de Portugal del siglo XVII este castillo fue abandonado, las modernas piezas de artillería del ejército portugués hicieron inútiles fortalezas de este tipo.

Hoy día, lo mejor es cruzar a Portugal para poder apreciar este monumento en toda su magnitud. Mientras observo los buitres y las águilas pienso en la estupidez de los moros, los bereberes, los templarios portugueses y los caballeros de Alcántara. Tanto pa´na.

domingo, 2 de diciembre de 2012

FESTIVAL DE LAS GRULLAS EN EXTREMADURA.



Imposible resistirse a la  supermoto de la grulla gigante.


¿Un festival de grullas a mi edad? Pero oye, que las grullas y yo, uña y carne. Horas y horas de observaciones durante muuuchos años. Eso es algo de suecos educados, alegres por recibir la primavera. Pero bueno, este año teníamos la oportunidad irrepetible de ir a un festival de grullas a hacer milmoching y no era cosa de perdérsela. Y me alegro un montón de haber tenido esta oportunidad de descubrir este festival con los ojos de un niño.

Perogrullo en acción.


Para empezar la zona donde se celebra el festival es el mejor lugar de Europa para ver grullas en invierno. El espectáculo natural de magnitudes africanas está garantizado. Además, la observación de grullas tiene la grandísima ventaja de poder realizarse a cualquier hora del día, lo que facilita mucho las labores de despliegue para aquellos que cuenten con pajareros infantiles entre sus filas.

 Toma pipi.


Toma pipi a comer.


Que te reciba el duende Perogrullo en la casa de las grullas y puedas subirte a la moto de una grulla gigante ayuda a que se despierte la curiosidad al pajarero novel más reticente. Aprovechando unas réplicas a tamaño natural de las grullas le contamos a Águeda cómo y qué comen estas aves y es evidente que lo entendió, porque poco más tarde, mientras observaba por el telescopio un grupo de grullas, se sacó una bellota del bolsillo y acercándola al ocular empezó a decir “toma pipi a comer”.





Y por supuesto, cuando el milmoching finaliza y la joven pajarera descansa, es el momento de disfrutar del impresionante espectáculo de estas concentraciones de miles de grullas.

domingo, 11 de noviembre de 2012

MILMOCHING




Es una nueva actividad a la que me he ido aficionando en los últimos meses. Siento el palabro pero no encuentro ningún sinónimo en español. Un día que salíamos al campo con nuestra pequeña Águeda se nos ocurrió bromear con la palabra birdwatching, sin caer en la cuenta que un niño de 2 años no tiene cerebro sino esponja. Esa tarde cada vez que salía un pájaro delante de nosotros era una algarabía y no dejaba de gritar “mira papá un milmoching”. Pese a su edad, ella ya es conocedora perfecta de nuestra fauna, así los pájaros son los pipis que vuelan, mientras que los pipis que nadan son los peces, el resto de vertebrados se divide en diversos caballos y guau-guaus. Por otro lado, todos los invertebrados son “otro”, estando en revisión el estatus de los lepidópteros. Realmente, no sé porqué Linneo quiso complicar tanto la cosa.

Pero un milmoching es algo más, es salir al campo con un extraño objeto colgado al cuello, que nos llevaremos a los ojos cada vez que nos crucemos con un pipi que vuela, y cuya función es ayudarnos a mantener los párpados perfectamente cerrados de forma que no seamos capaces de ver absolutamente nada. Gente rara estos adultos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

FESTIVAL DE LAS GRULLAS EN EXTREMADURA



Nueva edición del  Festival de las Grullas que se celebrará el día 4 de diciembre de 2011 en el Parque Periurbano de Conservación y Ocio "Moheda Alta" (Navalvillar de Pela, Badajoz).

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