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miércoles, 11 de julio de 2018

LOS NOMBRES SERRANOS.

La Portilla del Losar es el único descanso de la bien llamada Cuerda Mala, lo peor es que a continuación le sigue la Cuerda de los Infiernillos, al fondo de la imagen.


Hace unos días, mientras me encontraba en la zona alta del Arroyo de Putopadre, recordé un hecho que me ocurrió hace 20 años, cuando trabajaba como técnico en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Estando en la oficina recibí la llamada de una persona, que a juzgar por su voz y extremada educación me imaginé como una refinadísima persona mayor. Una persona mayor que se presentó como miembro del servicio del nomenclátor del Centro Geográfico del Ejército. Una persona mayor que, a medida que escuchaba su tono de voz y su exquisita dicción, me iba provocando una agradable sensación de relajación y, entre la neblina de la narcosis, comenzaba a imaginármelo como el mismísimo tutor de un príncipe.

Estaban trabajando en la nueva edición de las hojas 1:50.000 y querían poner al día la toponimia, eliminando errores de localización y ortografía. Le costó mucho hacerme la pregunta, se veía que le incomodaba, pero al final me dijo que uno de los límites de la Reserva Natural se apoyaba sobre un arroyo y que éste tenía un nombre extremadamente soez y malsonante y me pidió por favor que le ofreciera una alternativa para utilizarla en la nueva edición del mapa. Lógicamente no necesité que me diera el nombre y le conteste que el Arroyo de Putopadre era el nombre de ese arroyo, que así era conocido y que así figuraba en el decreto de declaración de la Reserva Natural. Al insistirme en la necesidad de evitar ese tipo de nombres, le propuse que me llamara en unos días, mientras intentaba recabar información sobre esta cuestión entre la gente mayor de la zona. Nunca más volví a tener noticias suyas. Cuando en el año 2000 compré la nueva edición de la hoja 576 el Arroyo de Putopadre había desaparecido, en su lugar aparecía Arroyo de Piernavacas. Aunque la hoja superaba claramente a la edición de 1990, seguían apareciendo bastantes errores de nomenclatura y sentí lástima por la pérdida de un nombre tan rotundo a cambio de casi nada. No era una cultura exquisita lo que me venía a la cabeza ahora al recordar a aquel personaje, más bien pensaba en fanatismo de sotana.

Puede que lo de Piernavacas sea un nombre legítimo, pero cuando llegas a los tejos de la zona alta de la Garganta de Putopadre comprendes perfectamente el porqué de este nombre.

Soy un enamorado de los nombres serranos y creo que junto al paisaje, la fauna y la flora conforman un todo en las zonas de montaña. Por su sonoridad, por su eficacia descriptiva y por su no rara retranca, son un patrimonio que no debemos perder por nada del mundo. Sin ser un experto en la materia, de entre los que tenemos en la parte cacereña de la sierra de Gredos El Collado Herido es uno de mis favoritos, al tenerlo grabado en la cabeza tal y como lo pronuncian los cabreros de Tornavacas: Collauriu, casi como el canto de la Oropéndola. Al subir a la sierra con alguien criado en ella te das cuenta de que todo tiene su nombre, que no tiene porque ser el mismo que usan en pueblos vecinos, y que no es necesario un mapa o GPS para orientarse, sólo hay que recordar que cada cosa está junto a otras cosas y que basta nombrar varias de ellas para tener una ruta exacta (los famosos waypoints). Con este sistema ayuda mucho que el nombre sea descriptivo e inconfundible. Puede que nos recuerden lo que está por venir: Garganta del Malentradero, Arroyo del Temblar, Arroyo de Piernalosa, Collado de Tripa Seca, Portilla de Pie Sequillo, Puerto de Honduras, Majada de Piegordo, Garganta de los Papúos, Cuerda Mala, Cuerda Viva, Cuerda Llana, Cuerda Atravesada, Cuerda de Los Infiernillos, Cuerda…, etc. Puede que señalen lugares destacados por la presencia de fauna o flora muy llamativa: Arroyo del Avanto, Fuente de Roble Hermoso, Fuente del Sebillano (de Serbal, no de Sevilla), Escondelobos, Garganta Lodrera, Hoya del Belesar, Cigunal de las Brujas, Canchal de los Ballesteros, etc. Otros simplemente son obra de poetas: Canchal del Turmal, Roza Cabecera, Los Altares, Portilla de la Mentira, Riscos Morenos, Majada Cimera, Plaza de Redondo, Arroyo de Riscoencinoso, Risco de Peña Lozana, etc.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Majada de Gredos en La Vera cacereña.



Mucho antes de que naciera Calatrava los cabreros de Gredos ya eran capaces de crear edificios de gran belleza y funcionalidad. La habitabilidad para nuestros estándares actuales no es mucho mejor que la de un moderno edificio de diseño, pero hay que tener en cuenta que muy rara vez el proyecto de una majada superaba los 20 millones de euros…

Impresiona lo simple de su construcción, sin concesiones, mampuestos vistos de granito con grandes esquineras y cargaderos de castaño en los huecos, que serán únicamente las puertas. Orientada al sur, de una planta con doblao y corral adosado más bajo en la parte delantera. De esta manera la vivienda no sombrea al ganado en invierno y los arrastres de desperdicios del ganado con la lluvia y la nieve no entran en la misma. Emparrado en la puerta para tomar el sol y, como lujo, un cerezo al pie del huerto con castaños.

En estas majadas a media ladera, en los robledales, pasaban el invierno los cabreros dejando en las zonas altas los chozos de verano y practicando la trastermitancia, un sistema de explotación altitudinal y estacional de los pastos con recorridos rara vez superiores a los 10 km.


Yo viendo esta casa sólo puedo pensar en 10 ó 12 libros, varias arrobas de vino, queso de cabra y tasajos. Un Walden verato.

sábado, 13 de abril de 2013

Otra nueva generación de Blanca Cacereña.




He tenido la suerte de acompañar a técnicos responsables de la conservación de esta raza en peligro durante una vacunación en Navalmoral de la Mata (Cáceres) y he podido disfrutar con los nuevos miembros de esta vacada, auténtico reservorio de la raza. La Blanca cacereña, dado su carácter, se somete a las menores manipulaciones posibles, pues le generan mucho estrés. Las vacas conforme eran liberadas de la manga salían como alma que lleva el diablo y se alejaban todo lo que podían, momento en el que reclamaban a sus terneros. Me cuentan que esta raza es tan huraña que incluso cuando comparte parcela con la vaca Retinta las blancas siempre se mantienen agrupadas y alejadas de las otras vacas.
 







El día estaba nublado por lo que las fotos no son muy buenas, pero es que además es bastante complicado fotografiar a esta raza. A pesar de que encerraron a las vacas en una pequeña parcela donde las alimentaron era imposible acercarse a ellas, que se movían de un lado a otro de la parcela, dejándome siempre lo más alejado posible. Gracias a que me montaron en la caja de la pick up que las alimentaba pude acercarme finalmente a ellas. Tampoco ayuda mucho que la vacada se mantenga siempre tan apretada, resultando muy complicado tomar fotos de individuos aislados. Van a tener que montar un hide para poder fotografiar a esta vaca.





Según los responsables del Libro Genealógico de la raza, que se mantiene en el CENSYRA de Badajoz, actualmente hay 680 vacas y 35 toros repartidos en 24 rebaños. Con tan bajo número se mantiene el riesgo crítico de desaparición. En el banco de germoplasma se conservan 64 embriones y 58.169 dosis seminales.

miércoles, 13 de marzo de 2013

LA OTRA FAUNA DE LA DEHESA II. LA MORUCHA.



Hace años, mientras atravesaba con un amigo una zona de retamas densas muy altas escuchamos el bocinazo de una vaca y el sonido de un cencerro en movimiento muy cerca. Sólo podíamos ver unos cuernos que corrían a nuestro alrededor, por encima de las retamas que nos rodeaban, sin dejar de llamar al resto de la manada. Conseguimos salir a una pista que atravesaba el retamar y justo detrás de nosotros a pocos metros apareció una bellísima vaca morucha cárdena, que nos miró, se colocó y se arrancó hacia nosotros. Jamás he corrido tanto, no creo que fueran más de 30-40 metros, lo justo para llegar a unos grandes bloques de granito. Fruto del terror yo iba delante, algo incomprensible pues mi acompañante era un auténtico atleta. Al llegar a la base de los bloques me paré en seco ante un denso zarzal, mi amigo que no lo vio me saltó limpiamente por encima de los hombros y cayó dentro de él. Tuvo suerte y pudo salir casi entero. La vaca nunca tuvo la intención de cogernos, creo que con lo cerca que estaba no le hubiera costado mucho, y al vernos huir se reunió con el resto de las vacas, que ya estaban por todas partes armando un escándalo tremendo, y se fue con su pequeño ternero que estaba escondido entre aquellas retamas. Para nuestra desgracia habíamos asistido en primera persona a uno de los rasgos de comportamiento que caracterizan a esta antigua raza, el acarbado o ennidado de sus terneros durante los primeros días de vida y su gran instinto maternal.



Esta es para mí es la raza bovina autóctona más bella. De tamaño mediano, esqueleto fino y dorso horizontal que le dan una armonía casi natural, gran movilidad, carácter recio y unos ojazos negros enormes. Puede tener dos capas, la cárdena en distintos grados y la negra. Aunque hoy la negra está casi en peligro, en su momento fue el color más abundante y de hecho parece que el término morucho le viene de ese negro mal teñido.

Se trata de la raza propia de la llamada dehesa fría de la meseta, una zona de encinares, robledales y quejigares con unas temperaturas que oscilan entre los -10 y 40° C. Su lugar de origen es el campo charro salmantino y allí permanece el grueso de la raza, que también ocupa Cáceres y Zamora y en menor medida Valladolid, Ávila y Toledo.

Vieja foto de los 80 del toro morucho más bonito que he visto.

A pesar de su carácter la raza era un excelente animal de trabajo, lo que una vez más demuestra que los mejores bueyes no eran los de las razas más grandes como podría pensarse. Todavía en 1950 la raza fue capaz de ganar el concurso de arrastre en una feria internacional. Aunque hoy día su vocación es la de producir carne, donde impone su fertilidad, facilidad de parto, instinto maternal y peso proporcional del ternero al nacer. Sin olvidar la extrema calidad de su carne.



Pero seguro que lo que más famosa ha hecho a esta raza ha sido su pasado como animal de lidia, aunque de esto hace ya tiempo, el conocido encaste morucho aportaba animales grandes y agresivos, aunque según los taurinos no bravura. Desconozco estas sutilezas, aunque siempre he pensado que las razas de pelea, los toros de lidia son una de ellas, son psicópatas, seleccionados precisamente por serlo generación tras generación. Al toro de lidia se le exige embestida constante, que no se achique en el sufrimiento y que sea previsible noble en sus acciones. Según parece, los toros amoruchados además de grandes y fuertes no se andaban con tonterías e intentaban matar al torero a los primeros pases, para después rehuir la lucha, imagino que más preocupados por la huida y salvar el pellejo, una reacción completamente natural alejada de la actitud kamikaze de un toro de lidia.



Sus ganaderos, por su parte, adoran ese carácter hosco y la raza hoy cuenta con más de 200.000 cabezas. Recuerdo que una vez un ganadero salmantino que traía sus vacas en invierno al norte de Cáceres me las describió con orgullo: “Son como las avispas”.

lunes, 11 de febrero de 2013

La última majada.


Los chozos y el Serbal de cazadores plantado para dar sombra a la zona más utilizada de la majada, el "porche".


Hace unos días conseguí recuperar algunas fotografías que ya daba por perdidas tras un accidente informático-infantil. Entre ellas estaban las que ilustran esta entrada, unas fotos de la que se puede considerar la última majada de verano en la sierra de Gredos extremeña. Situada, pienso que de manera casual, en la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, dentro del término municipal de Tornavacas, y esto pienso que no es casual. Tornavacas tiene un pie en Gredos y otro en la sierra de Béjar, no es de extrañar que sea la patria de los últimos serranos extremeños.
Chozos ya abandonados de la majada. El árbol también ha muerto.

Una pequeña cavidad excavada en la ladera sirve como perfecta fresquera.


La Majada del Melocotón se sitúa en la vertiente orientada al sur de la Garganta de Asperones, a unos 1.650 m de altitud y junto a la fuente que le da nombre. El paraje está dominado por piornales degradados sobre unos suelos muy empobrecidos, fruto de las continuas quemas de matorral. Fue ocupada hasta una edad avanzadísima por un cabrero de Tornavacas que hacía queso allí mismo, quesos que  él mismo bajaba a lomos de caballo hasta la pista más cercana, donde los recogía su familia. Sobra decir que aquellos quesos eran un manjar de dioses.

Aspecto interior del chozo en pleno uso.

Estructura interior de la cubierta. Buena parte de lo quemado es debido a la "limpieza de bichos" que se realiza al inicio de la temporada. Los murciélagos y lirones pueden ocupar estos chozos y no son bien recibidos.

Ya comenté el triste final de nuestras majadas hace un tiempo en este mismo blog (aquí), pero al recuperar estas fotos no he podido evitar volver sobre el tema. Es una pena que la sierra se quede sin cabreros mientras que se llena de vacas, ciervos y cabras montesas. Es una pena y una tragedia ambiental. Cierto que el trabajo de cabrero es muy sufrido y que en pleno siglo XXI las condiciones de vida de las majadas son inasumibles, pero lo cierto es que buena parte de los hábitats de estas montañas se deben a la boca de la cabra y la oveja, sin olvidar el duro trabajo de conservación de las regaderas que mantenían verdes los regajos. No hay que engañarse, no existe Naturaleza virgen en la Europa mediterránea. Por el contrario, la vaca todo lo destruye, pisotea las turberas, contamina las fuentes, corta las regaderas, erosiona y nitrifica los cervunales, permite que los piornales y escobonales se cierren y además se pueden mantener todo el año solas en la sierra, únicamente hay que colocar cerramientos en las fincas y echar un vistazo con los prismáticos. Es paradójico que esas vacas subvencionadas sean uno de los mayores problemas de conservación de estos medios y no se pueda establecer una ayuda para el ganado que realmente es sostenible. Un triunfo más de la famosa ecocondicionalidad que nos venden con la carísima PAC…

martes, 6 de diciembre de 2011

LA OTRA FAUNA DE LA DEHESA I: LA BLANCA CACEREÑA.

Vaca Blanca cacereña en su ambiente clásico cerca de Cáceres.

También una vaca puede estar en peligro de extinción. Desde que vi por primera vez a esta raza hace 24 años, la Blanca cacereña se ha convertido para mí en un icono de la ganadería autóctona que desaparece. Posiblemente sea la raza bovina española más amenazada y también una de las más interesantes, por cuanto aporta de originalidad en el conjunto de las razas ibéricas.

Es una raza huidiza que aquí muestra sus rasgos primitivos característicos.


Hasta los años 30 del siglo XX, la raza aparecía en todos los certámenes ganaderos, lo cual hace pensar que su situación era aceptable. Pero después de esa fecha la raza es vista muy puntualmente y parece que se hace mucho más rara. Tanto es así, que en 1970 el Ministerio de Agricultura decide formar un rebaño reserva con animales de las últimas cinco ganaderías que mantenían la raza. El rebaño se estableció en el Centro de Selección y Reproducción Animal de Badajoz con 50 vacas y un toro. Si el amor por la raza de un puñado de ganaderos había mantenido la raza hasta esa fecha, no es menos cierto, que sin la creación de este rebaño reserva la raza hoy día no existiría. Con un censo de menos de 300 ejemplares, esta raza se enfrentaba en ese momento a la que posiblemente fuera su mayor amenaza: si el declive comenzó con la mecanización del campo, que relegó a esta raza de trabajo a un papel secundario incapaz de competir con la Retinta y la Avileña, la llegada a tierras cacereñas de la raza Charolesa en la década de 1960, trajo consigo el peligro claro de la absorción por cruzamiento, algo que de hecho había comenzado a producirse. En 1979 la raza es declarada oficialmente en Peligro de Extinción e incluida en los listados correspondientes de la Comunidad Europea. Hoy día se mantiene en menos de 20 ganaderías y su censo no debe ser superior a los 500 ejemplares.


Novillo tras alejarse de mí a la carrera.


La importancia de esta raza es incuestionable, más allá de sus indudables valores culturales, la raza representa una rareza en la ganadería europea y no sólo por su color. Los estudios genéticos realizados muestran que la raza está claramente diferenciada de todas las razas europeas estudiadas y que se aproxima a las razas asiáticas. El Uro es el antecesor de todas las razas bovinas. Esta especie procedía de Asia, por lo que falta por saber en qué momento la raza cacereña se separó de este tronco, si fue desde el Uro asiático o ya desde su descendiente el Uro de Oriente Medio y , por supuesto, cómo llegó a Extremadura. Aunque se desconoce el origen de esta raza, lo que parece claro es que su presencia en Extremadura es muy antigua.


Cuernos insertos en la prolongación de la nuca, cara larga, hocico fino, papada y pliegue en ombligo. Todos rasgos primitivos.


Las principales cualidades de la raza son su increíble rusticidad y la altísima calidad de su carne, mientras que su mayor defecto es su baja productividad, con pesos muy inferiores a los de una Retinta. La coexistencia de la Blanca cacereña y la Retinta se explica por los diferentes usos de cada raza. Así, la Retinta era una raza de carne y la Blanca una raza para producir bueyes de trabajo y cabestros. Tal y como va la cuestión climática, más nos vale que conservemos las cualidades de esta raza para afrontar la torridez y la sequía. Y mientras tanto, ya me gustaría a mí poder comerme un chuletón de buey de Blanca cacereña.

Semental, más que un toro parece un cebú sin giba. Una imagen de pintura rupestre.

lunes, 21 de marzo de 2011

NOS QUEDAMOS SIN MAJADAS SERRANAS.

Majada verata con su chozo, su casilla, su corral, su fresquera y su huerto. Todavía conserva la lancha sobre la cubierta de escobas del chozo. Esta pieza, junto al terrón, mantienen unidas las vigas o latas y el entramado, permitiendo la salida del humo.

Soy un majadero. Me perdonaréis el horrible chiste fácil, pero realmente no sé cómo se nombra a la persona que siente pasión por la belleza funcional y espartana que hay en las majadas serranas.
Hasta hace muy poco en la sierra de Gredos cacereña todavía se habitaba una de estas antiguas majadas con chozo, pero por desgracia la mayoría de ellas se están arruinando en el mayor de los silencios, fiel a su estilo. Y es una pena, porque con ellas se va toda la mística de la sierra, la del viejo cabrero (nada que ver con muchos de los nuevos cabreros, criados algunos en ciudades industriales y sin el bagaje cultural del que ha crecido en la sierra).

Majada arruinada. Muchos han querido ver en estos chozos circulares una continuación de las vivientas vettonas, pero parece ser que nada tienen que ver, como muestran todos los poblados vettones de viviendas cuadrangulares. Lo que nadie pone en duda es la antiguedad de este diseño que ha perdurado durante siglos o milenios.

Es evidente para cualquiera que haya visto una de estas majadas, que las condiciones de vida que brindaban estos chozos no están a la altura de nuestro tiempo. Yo mismo he dormido un par de veces en chozos de cabrero, con sus rústicas literas de tablones de pino en bruto, con decenas de bolsas llenas de cosas colgando de decenas de largos clavos embutidos en las vigas, con sus trabazón de madera y piorno negra de hollín y con una antigua radio sujeta a otro inevitable clavo que sólo recibía una o dos emisoras. Sin ventana y sin la más mínima intimidad. Desde luego que no es algo que pudiera hacer cada noche.

Pasarela y casilla.

El hecho de que hoy día ya no reúnan condiciones mínimas para su uso, unido a la proliferación de pistas de acceso a la sierra y a la legislación sanitaria en materia de elaboración de quesos, han convertido a las viejas majadas en un anacronismo. Tampoco las personas somos iguales hoy día (y ese cambio no necesariamente ha sido siempre a mejor).
Que ya no sean funcionales no es suficiente para dejar que se arruinen. Forman parte de nuestro acervo cultural y deben ser conservadas, sin que ello signifique automáticamente la creación de un parque temático sobre la cultura pastoril.

miércoles, 9 de febrero de 2011

LA NAVAJA EXTREMEÑA...DE EXTREMADURA, POR FAVOR.


Navajas rectas, las más típicas. De arriba a abajo: acero inox y olivo de Teodomiro, acero al carbón y encina de Teodomiro de Zalamea. Acero inox y corazón de encina con doble virola de Vicente Sánchez de Don Benito y acero inox y bubinga de Flores Cortés de Don Benito.


Pertenezco a un tipo de persona que cuando sale al campo primero se palpa los bolsillos para ver si lleva la navaja y luego comprueba que lleva el teléfono móvil y las llaves. Y lo cierto es que cada vez hay menos cosas que cortar.

Sin ser un coleccionista compulsivo, con los años he acumulado algunas navajas artesanas de diversos puntos de España, alguna de Francia y las típicas multiusos suizas. Ninguna joya y nada que no pueda llevarme al campo. Siempre que paso por una ferretería me paro a mirar las navajas, que casi siempre está colocadas junto a enormes cuchillos y katanas, lo que hace que me sienta un tipo rarito y mire de reojo para comprobar que la gente no me mira.


Navajas barrigudas o de lengua de vaca. De arriba a abajo: Vicente Sánchez, El Zorro y Flores Cortés. Las tres de Don Benito con acero al carbón las dos primera e inox la tercera y bubinga.


El caso es que últimamente me encuentro numerosas navajas de imitación fabricadas en China que copian los modelos tradicionales españoles. Las hay de Albacete, de Taramundi y extremeñas. Lo peor no es que imiten nuestras navajas tradicionales, lo peor es que lo hacen engañando sobre su procedencia. Nos encontramos así con navajas marcadas como extremeñas en la hoja, dentro de una caja con la bandera de Extremadura y hasta con una bellotita en su logotipo, pero fabricadas en China. Aunque ocurre lo mismo con las navajas francesas, allí la verdadera navaja artesanal goza de buena salud, es un producto de alta gama, casi de coleccionista, y eso, de momento, es suficiente para delatar al estafador. Pero en Extremadura la inmensa mayoría de las navajas son consideradas herramientas y como tal son muy rústicas y baratas, aunque su apariencia no debe engañarnos pues son auténticas herramientas de precisión, con un filo legendario que las hace ser muy valoradas. Esto no lo consiguen sus imitadoras. Por eso cada navaja china comprada como extremeña supone no solamente un daño económico para los pocos artesanos extremeños que aún mantienen el negocio, sino que contribuye a desprestigiar la marca. Porque el imitador cada vez es más osado y su producto es cada vez de peor calidad, permitiéndose además transgredir los modelos autóctonos, como esa navaja supuestamente extremeña con el tenedorcito típico de las Palaçoulo portuguesas o aquella con un bloqueo virobloc típico de la popular Opinel francesa. Lo más triste es que al igual que con la navaja de Albacete, donde es una empresa de Albacete quien distribuye las imitaciones, en Extremadura las navajas chinas las traen extremeños.



Navajas cabriteras de Vicente Sánchez de Don Benito. Ambas de acero al carbón, con encina y alpaca arriba y con bubinga y latón abajo.


Os muestro unas imágenes de los modelos tradicionales de navajas extremeñas. Estas marcas actualmente fabrican otros modelos como las serpetas o las fileteadoras e incluso alguna fabrica otros tipos de navaja tradicional española, cosa que, para que engañarnos, tampoco veo muy bien, aunque en este caso nunca engañan sobre su procedencia (navaja tipo cordobesa de Don Benito, por poner un ejemplo). Las marcas que aparecen son: Vicente Sánchez de Don Benito (http://www.cuchilleriasanchez.com/), Flores Cortés de Don Benito (http://www.florescortes.es/), Teodomiro de Zalamea de la Serena (http://www.cuchilleriateodomiro.com/) y El Zorro de Don Benito (http://www.imexelzorro.com/). Esta última tiene modelos nuevos con un tufillo oriental preocupante. De otras marcas como José García Banda de Don Benito nunca he conseguido ver ninguna navaja.


Arriba dos navajas de injertar de Vicente Sánchez de Don Benito, con acero al carbón y bubinga arriba y acero inox y encina abajo. Debajo de ellas navaja taponera o mocha de Flores Cortés de Don Benito con acero inox y bubinga.


Los mangos hoy día suelen ser de madera de Bubinga centroafricana (Guibourtia demeusei), aunque empieza a aparecer el PVC. La madera de encina se utiliza hoy día muy poco. El acero al carbono tradicional (marca bellota del País Vasco) va perdiendo terreno frente al acero inoxidable. Las virolas o casquillos son de latón.

EDITADO (Junio 2017):

Nueva incorporación de Raúl Casado Sauceda de Yelbes, Badajoz (RAULCQ9@GMAIL.COM).

Navaja recta de Raúl Casado Sauceda (punzón C.Q. DON BENITO). Acero al carbón, corazón de encina y alpaca.


martes, 11 de enero de 2011

MORMENTERAS O MONUMENTERAS



Como no todo va a ser bichos y flores y aprovechando que después de las comilonas navideñas tenemos el cuerpo entrenado os propongo hoy uno de los dulces más típicos de la provincia de Cáceres, se trata de las Mormenteras o Monumenteras de Alcántara.


Se trata de una receta perteneciente al recetario del Convento de Alcántara, una de las cumbres de la gastronomía extremeña y española. Por la pinta deben tener un origen judío o musulmán, que cualquiera de las dos cosas es posible en esta zona donde las tres religiones se soportaron durante largos años.

Antes de enfrentarse a una de ellas conviene despacharse una o dos maratones, pero hay que probarlas porque lo auténtico es incomparable. Hoy día parece que se intenta industrializar su producción pero me parece un producto difícil para ello.

Por si os interesa os dejo la receta más conocida de este dulce:

Para la masa.

5 kg. de harina.

2 l. de aceite de oliva.

1,5 l. de agua.

1 cucharadita de sal.


Para el relleno o arajú.

2 kg. de miel.

600 kg de almendras.

600 gr. de pan rallado.

200 gr. de anís en grano.

600 ml. de agua.

Importante que la masa que envuelve al relleno como una empanadilla quede fina y ligera y que el relleno presente una textura caramelizada. Parece fácil, pero si os atrevéis con ellas ya veréis como no lo es en absoluto.
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