| Una especie perenne. Erodium cheilanthifolium. Sierra Nevada, Granada. 3100 m. |
Es posible que para la gran mayoría de las personas los alfilerillos o Erodium no sean más que unos yerbajos vulgares, tal vez un agradable recuerdo de la infancia jugando con sus frutos, pero nada más.
Reconozco que a mí nunca me hicieron gracia aquellos juegos, tener que ver enrollarse uno de aquellos diminutos frutos cada vez que te cruzabas con un Erodium era un aburrimiento (incluso para un cerebro cuasi-psicópata de 4 años). Ahora, conocida la afición de estas plantas para valerse de los animales en su dispersión, me pregunto si no serían aquellos yerbajos los que jugaban con nosotros.
Sin embargo, los vulgares alfilerillos tienen una historia interesante que contar. La evolución pocas veces es un túnel sin salida con una única puerta de emergencia. El género Erodium es un buen ejemplo, un ejemplo cristalino.
Los Erodium son parientes de los Geranium y de los Pelargonium (a los que solemos llamar geranios). Actualmente este género cuenta con algo más de 100 especies, la mayoría de ellas concentradas en la Cuenca Mediterránea, aunque están presentes en lugares tan alejados como Australia, Mongolia, China o Estados Unidos.
Lo realmente interesante de este género es la radical diferencia que existe entre sus miembros, en función del sistema de vida que desarrollen. Básicamente se puede hacer una división entre Erodium anuales y Erodium perennes, algo que como veremos tiene su aquel.
| Una especie anual. Erodium primulaceum. Sierra de Gredos, Cáceres. 1200 m. |
Si eres un Erodium anual, debes saber que perteneces a una minoría, ya que más de 85 % de las especies son perennes. Pero poco importa esto si las especies anuales son las más abundantes, las únicas cosmopolitas y las que utilizan el viento como medio de dispersión. Aunque tus flores serán muy variables según donde vivas, todas serán poco visitadas por los insectos, lo que te importara bien poco pues serás capaz de autopolinizarte. Tu vida será como uno de esos anuncios de BMW.
Visto esto, los parientes perennes podrían parecer unos paletos incestuosos si no fuera porque constituyen uno de los grupos de plantas más atractivas del Mediterráneo. Su diferenciación en las distintas especies se ha producido por una disminución del flujo genético, dando lugar a numerosos endemismos aislados en pequeñas poblaciones que conservan una gran homogeneidad morfológica dentro de ellas. Aunque sus flores también son hermafroditas, son dicógamas, lo que más o menos significa que los sexos maduran por separado, por lo que nunca se podrán autofecundar. Esto les obliga a contar con los insectos para la polinización y lo logran con gran éxito, gracias a los atractivos diseños de sus flores. Por último, su sistema de dispersión está basado en el transporte a bordo de animales, lo que explicaría las extrañas distribuciones de algunas de estas especies.










